La regularidad es un excelente síntoma de la materia prima con la que trabajan.  Con seguridad podemos diferir de un local hostelero visitándolo en diversas ocasiones. No es que tengamos distinta percepción, sino simplemente que estiran en demasía el contenido de sus neveras. Los buenos restauradores saben cuando deben vaciar sus reservas sin pestañear, sin caer en la tentación de aprovecharlo.

 

Algunos restaurantes adornan con una buena presentación, especias y nombres rimbombantes materia de poca calidad. La lista es muuuuuuuuuyyyyyyyyy grande. La Carme, Genuina (Pinedo), Tapinería, Burdeos in Love………. diré más por que no me paga nadie.

Verdaderamente es tan grande la lista, que es justo al contrario, son realmente unos pocos establecimientos restauradores de estómagos los que compran sus productos a buenos proveedores, y lo desechan en el momento apropiado.