
Situado es escasísimos metros de la
playa, disfruta de un lugar algo más que privilegiado, aunque no esté
urbanizado los alrededores.
He probado paella en tres ocasiones con
resultados distintos, pero no muy malos.
Con escasa inversión en el local, la
decoración es más que espartana.
La dueña departe con nosotros, sus
clientes, disfrutando del intercambio de información. Mujer trabajadora, vive
su negocio con cariño.
Imprescindible reservar.
Volveré, a pesar de todos los
inconvenientes de los restaurantes mediocres, éste se diferencia en que el
servicio es lugareño, aunque siempre se encuentre desbordado.
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Decoración ( |
0 |
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Servicio ( |
4 |
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Calidad ( |
5 |
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Situación ( |
5 |
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Volver ( |
8 |
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Precio ( |
7 |
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Resultado |
29 |