


Lo conozco desde hace muchos años, y tal
vez por que lo he visto muy serio, no he utilizado sus servicios.
Hace unas pocas horas he salido de su
establecimiento, en general satisfecho.
Ya he comentado que la compañía desvirtúa
la noción de los sabores, en negativo y en positivo. En este caso en positivo, por lo que me
cuesta centrarme en valorar asépticamente unos sabores.
Empezaré desde el final; la cuenta es
razonable: 35 euros por persona.
Tiene detalles que se agradecen, el
aperitivo de entrada, algún mejunje con hierbas y el chupito
de salida.
Excelente y profesional servicio.
Realmente bueno. Como soy un pesado, reitero que el servicio ha sido muy
correcto.
La decoración clásica, a falta de
remozarla. Muy bien situado, a escasos metros de la plaza del ayuntamiento, y
los minutos necesarios para llegar a tomar la última copa en el Barrio del
Carmen.
Aunque se anuncia como una cocina con
orientación francesa, realmente excepto el pato, la oca, la salsa vinagreta en
la ensalada y el foie, he encontrado poca diferencia con otro internacional.
Hemos tomado unas exquisitas setas, una
ensalada para desengrasar, un solomillo correcto (sin la chispa de la
genialidad) y otro de venado, éste último un poco escaso y falto de sabor de
caza.
Tiene un interesante menú degustación de
20 euros más bebida.
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Decoración ( |
3 |
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Servicio ( |
8 |
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Calidad ( |
6 |
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Situación ( |
5 |
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Volver ( |
6 |
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Precio ( |
6 |
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Resultado |
34 |