
Prestigioso restaurante, tal vez uno de
los más veteranos y consolidados de la ciudad, orientado exclusivamente a la
calidad.
Lujoso, buena cubertería, mantelerías de hilo
de lino, mesas redondas (excelentes para conversar, pero con peor distribución
y rendimiento monetario), camareros profesionales, sumiller, atenciones, en fin
un deleite para los sentidos.
Aunque ha pasado diversas vicisitudes en
su dirección, mi limitada experiencia de haberlo visitado sólo en tres ocasiones resultó gratificante en
todas ellas.
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Decoración ( |
5 |
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Servicio ( |
9 |
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Calidad ( |
8 |
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Situación ( |
3 |
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Volver ( |
7 |
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Precio ( |
5 |
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Resultado |
37 |