

Lo conozco de principios de los años 90,
y es el típico negocio en decadencia por su excesiva ambición.
Lo he visitado en al menos diez ocasiones,
recreándome en sus alrededores, playa y lago, de situación absolutamente
privilegiada.
Saboreaba sus deliciosas paellas, e
incluso alguna vez que iba sólo, cuando pedía una paella y me decían que el mínimo
era 2 raciones, yo sin inmutarme, confirmaba el pedido.
Recuerdo a
En pocos años todo cambió. Pasó a ser un todo industrial, masivo. Servicio
inepto, ocasional, que entorpecía la buena predisposición a la sinfonía de
sabores y olores.
Aún así volví y volveré en alguna ocasión,
por que el entorno es una delicia, en la confianza que retome el sendero de la
calidad.
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Decoración ( |
4 |
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Servicio ( |
4 |
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Calidad ( |
5 |
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Situación ( |
5 |
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Volver ( |
4 |
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Precio ( |
3 |
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Resultado |
25 |