Fundamental. Atento, sin exceso (recuerdo un restaurante en Madrid con un
camarero casi exclusivamente para nosotros, situación incómoda), amable pero
sin pasarse (hace unas semanas, un camarero de Entretapas
y Vinos dándome palmaditas en la espalda por mis sabias elecciones de menú y
bebida), profesionales sueltos, con diligencia, sin mirar de reojo a su
superior, ni pasando corriendo entre las mesas.
No me gusta el servicio estirado, serio, signo de inseguridad. Debe ser diligente, desplazarse con gracia,
sonriente (sin pasarse), y mirando a las
mesas por si necesitan alguna prebenda, lo contrario, salir disparado hacia la
cocina, mirando de frente, obcecados en llegar a la meta de la cocina y viceversa
para no recibir más encargos durante el trayecto.
Me gusta más el respeto que la broma (recuerdo en el año 2003 en un
restaurante de Madrid (El Landó)) que
preguntando correctamente a un camarero por el número de botellas que nos había
servido, contesto: “Vds. sabrán” con una amplia sonrisa, pero sin facilitarnos
la información requerida. Esto provocó un pequeño incidente, nosotros nunca
estamos del mismo humor.
Muy significativo resulta que el jefe atiende personalmente la sala.
Es curioso como los responsables preguntan por el resultado de la comida,
con la consecuente respuesta. Ignoro por
que lo hacen, cuando saben de antemano el resultado. Tal vez sea por vanidad,
por que en sólo 5 ó 6 ocasiones en mi vida me he atrevido a expresar alguna
pequeña diferencia con el plato (mi timidez).
Un familiar mío más resuelto, expresó el alto precio y poca cantidad del
menú en Goizeko – Wellington a la pregunta en
cuestión. Aunque buen profesional, no
esperaba una respuesta tan sincera. Se despidió con una sonrisa forzada, por
supuesto sin ningún argumento; creo que se le encajó la sonrisa.
El resultado del servicio debe ser que cuando requieras de su intervención
sea instantánea y discreta, como si no existieran, que no los veas, pero están
ahí; que no altere la razón por la que te has sentado.
Este es la gran diferencia entre los restaurantes prestigiosos, por que
materia prima de calidad se encuentra fácilmente.
